#El PGA Tour contraataca con más dinero ante la fuga de jugadores a la liga saudí #noticias #2022

#El PGA Tour contraataca con más caudal en presencia de la fuga de jugadores a la jarretera saudí #parte #2022

Frente al caudal, más caudal. El circuito estadounidense de golf, el PGA Tour, ha contraatacado este miércoles en presencia de la continua fuga de sus filas de jugadores rumbo a la millonaria jarretera saudí con la única armamento que parecía ser efectiva: el dólar. El comisionado, Jay Monahan, ha anunciado que ocho torneos aumentarán considerablemente los premios económicos que repartirán en 2023, por otra parte de que se modificará el calendario y se crearán tres nuevas citas para un corro corto de golfistas con una sucuelenta retribución extra.

El Players, torneo considerado el botellín extenso, elevará los premios que reparte de 20 a 25 millones (lo mismo que otorga ahora cada torneo de la jarretera saudí; cuatro millones para el triunfador); el Sentry Tournament of Champions casi dobla el montante, de 8,2 a 15 millones; de 12 a 20 pasan el Genesis Invitational, Arnold Palmer Invitational, WGC Dell Technologies Match Play y Solicitud Tournament; y de 15 a 20 el BMW Championship y el FedEx St. Jude Championship. Este subidón será posible, según Monahan, gracias a los fondos del circuito y a un aumento en la cuota de los patrocinadores.

Monahan comunicó asimismo el regreso a un calendario de año natural completo en 2024. Los torneos de la FedEx Cup (la clasificación que nombra al mejor golfista del curso en el circuito amerindio) se disputarán entre enero y agosto, y ya el próximo año se establece un nuevo sistema de reducción progresiva de los participantes en sus playoffs: los 70 mejores jugarán la primera cita, el FedEx St. Jude Championship. De ahí, los 50 primeros pasarán al BMW Championship; y 30 lucharán por la corona final en el Tour Championship. Los 70 clasificados para el primer playoff estarán exentos para la ulterior temporada, incluyendo los torneos invitacionales. Quienes se queden fuera de este corte podrán sumar puntos en los torneos de otoño hasta completar los 125 mejores golfistas que se alinearán en el próximo curso.

De colofón, el PGA Tour celebrará tres torneos internacionales, sin corte (como la jarretera saudí, que se juega a tres jornadas) y con un número constreñido de golfistas, que tendrá área con los 50 mejores de la FedEx Cup y los mejores de las citas de otoño, y se ubicará al final del calendario. Otro pellizco más para las carteras.

El PGA expulsó de sus competiciones a los rebeldes que cambiaron de edicto y se alistaron en las LIV Golf Series, un conjunto de ocho torneos entre junio y octubre que repartirá un total de 255 millones de dólares, una montaña de oro muy por encima de los ya elevados premios en el circuito amerindio. Pero la medida no hizo temblar ni a la poderosa jarretera saudí ni a otros golfistas que en los últimos días han seguido el mismo camino. A Dustin Johnson, Sergio García y Phil Mickelson, presentes en la cita inaugural de Londres, se han unido recientemente Bryson DeChambeau, Patrick Reed y, esta misma semana, Brooks Koepka y Abraham Ancer, números 19 y 20 del mundo, respectivamente. Koepka, cuyo hermano Chase ya estaba enrolado en la jarretera saudí, ha manada cuatro grandes (dos US Open y dos PGA) y Ancer es la gran hado mexicana. Todos estarán presentes en el segundo torneo de la jarretera, en Portland del 30 de junio al 2 de julio, cuya plantilla de 48 jugadores se ha anunciado este miércoles (están los españoles Sergio García y Adrian Otaegui).

Greg Norman, maestro delegado de LIV Golf, ha confirmado que dispone de 2.000 millones de dólares para elevar la serie hasta los 10 torneos en 2023 y los 14 en 2024. Delante el salida de jugadores fugados y la perspectiva de expectativas de estrellas de más peso, el PGA Tour se ha rascado el saquillo exacto posteriormente de que el US Open, disputado esta pasada semana, elevara ya a 3,15 millones el premio para el triunfador, el veterano cheque en la historia de los grandes (se lo llevó el inglés Matt Fitzpatrick). Asimismo este miércoles, el Open Inglés confirmó que los rebeldes de la jarretera saudí clasificados para el major inglés, que tendrá área del 14 al 17 de julio en Saint Andrews (150ª estampación del torneo), no tendrán impedimento alguno para participar.

“No soy un ingenuo. Si esta es una lucha y la única armamento son los dólares, el PGA Tour, una institución saco, no puede competir con una monarquía que gasta millones en el intento de comprar el golf”, ha explicado este miércoles Monahan antiguamente del inicio del Travelers Championship. “Hay más trabajo por hacer y detalles por confirmar, pero la implementación de cambios sustanciales en nuestro calendario nos da la mejor oportunidad no sólo para impulsar las ganancias de nuestros jugadores, sino asimismo para mejorar nuestro producto y crear una plataforma para el crecimiento continuo en el futuro. En el PGA Tour nuestros miembros compiten por la oportunidad de añadir sus nombres a los libros de historia y, sí, por importantes beneficios económicos, sin tener que muletear con ningún tipo de doble sentido recatado”, ha añadido el comisionado sobre el fondo soberano saudí, que riega de millones esta Superliga. “Esa es al belleza del PGA Tour. Hemos proporcionado una plataforma entero para que los miembros compitan contra los mejores y se ganen el estrellato”. Asimismo, desde ahora, más caudal.

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