#El turismo acaricia un verano récord: las reservas superan ya las de 2019 #noticias #2022

#El turismo acaricia un verano récord: las reservas superan ya las de 2019 #noticias #2022

La parte exterior de la terminal de llegadas del aeropuerto de Palma es uno de los mejores lugares para testar la marcha de la temporada. Una mañana cualquiera de este mes de junio está abarrotada. Poco después de salir del inmueble, un matrimonio de jubilados de 67 años procedente de Manchester se dirige a la parada de taxis con las maletas. Han venido a Mallorca a pasar 14 días en la zona de Cala Bona y cuentan que es la vigesimosegunda vez que vienen de vacaciones a la isla desde que se casaron. “Nos encanta pasar las vacaciones aquí”, dice él. Junto a ellos, un grupo de chicas jóvenes, muy maquilladas y vestidas con ropa de colores llamativos, se ríen explicando que han venido a pasar una semana en Magaluf “para ir a la playa y salir un poco de fiesta”.

No solo en Baleares hay ambiente ya de vacaciones. En la Comunidad Valenciana, Andalucía, Cataluña… se empieza a respirar ya un buen verano que, según algunos indicadores, puede superar los niveles de 2019, la última temporada estival previa a la pandemia y el año en el que se batió el récord de turistas internacionales (84 millones). Ni las colas de pasajeros que se ven estos días en varios aeropuertos europeos (por la falta de personal y los mayores controles tras el Brexit) están desincentivando, al menos de momento, las fuertes ganas de viajar tras dos años marcados por las restricciones.

Plataformas online, hoteles y asociaciones aseguran que entre junio y agosto prevén superar las reservas que se registraban antes de la crisis del covid, o si no al menos, estar muy cerca de conseguirlo. La creciente recuperación del sector este verano es un elemento positivo para la economía española en un momento en el que los organismos internacionales y el Banco de España están rebajando sus previsiones de crecimiento para este año por la inflación récord, mientras las inminentes subidas de tipos se traducirán en hipotecas más caras para miles de ciudadanos.

La mayoría de los indicadores apuntan a un fuerte repunte de la demanda de viajes. Según la firma TravelgateX, las reservas para junio-agosto ya son un 7,7% superiores a las que había a estas alturas del año en 2019, por el empuje del turismo español, pero, sobre todo, por el renacido tirón del internacional. La agencia online Destinia calcula que las reservas están un 1% por encima y que los lugares más demandados son Mallorca, Gran Canaria, Tenerife, Tarragona, Alicante, Málaga, Barcelona, Almería, Menorca e Ibiza. “Las cifras dan a entender que va a ser un gran verano, pero todavía quedan muchas semanas por delante y hay varios factores externos que pueden afectar, así que hay que ser prudentes”, afirma el director general de Destinia, Ricardo Fernández. Amadeus también ha confirmado que “la confianza y el apetito de los viajeros por viajar siguen fortaleciéndose” y el grupo TUI espera alcanzar las reservas de 2019.

Los pronósticos positivos se repiten, aunque siempre con cautela, entre cadenas hoteleras como Meliá, Riu y NH Hoteles, que ya han asegurado que prevén alcanzar niveles similares a los del último año prepandemia. “Nuestras previsiones en España para la temporada de verano son muy favorables”, explican en Riu. “Esperamos igualar y en algunos casos superar los niveles de ocupación del verano de 2019″, añaden. En Paradores, prevén para julio-septiembre un nivel de ocupación un 8% superior al de hace tres años. Fuentes de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) ven todavía complicado saber si se recuperarán los niveles de 2019, pero que en el conjunto del año el sector estará seguro por encima de los 68 millones de visitantes de 2015.

Hasta abril, España ya había recuperado el 85% de los turistas internacionales y el gasto total rozaba el nivel prepandemia. La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, hablaba esta semana de una recuperación “muy intensa”, que espera se mantenga en verano, cuando se podrían alcanzar niveles de gasto y turistas precovid, aunque, para lograrlo en el conjunto del año, habrá que esperar a 2023.

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Aerolíneas

Hay que tener en cuenta que siempre hay cancelaciones de reservas (TravelgateX calcula una cuota del 24%, ligeramente por encima del 22% de 2019). Pero hasta el sector más castigado por la pandemia, el aéreo, es optimista: las empresas han fijado una programación para el verano con una oferta de asientos similar a la del verano de 2019, con 212 millones de asientos (solo un 0,4% menos), según los datos de la Asociación de Líneas Aéreas. Aunque en 2021 hubo una clara recuperación del turismo, esta se quedó muy lejos de ser un verano como los anteriores a la pandemia, porque todavía pesaban las restricciones a los viajes internacionales.

“Ahora mismo todo está a tope. Tenemos clientes alemanes y nórdicos que reservan con mucha antelación, principalmente familias”, explica Joan Serra, consejero delegado de Homerti, gestora y comercializadora de villas de vacaciones con 2.000 propiedades en toda España. Sus niveles de reserva están igual que en 2019 porque no hay capacidad para mejorar. Prácticamente todo está agotado para los meses de julio y agosto. En Mallorca, Málaga y la Costa Blanca queda muy poca oferta disponible.

Ahorro y ‘efecto champán’

No solo la demanda es de por sí alta, sino que los viajeros han ahorrado sumas importantes en los últimos dos años. Un estudio del Fondo Monetario Internacional indica que, únicamente en la zona euro, los consumidores han ahorrado más de un billón de euros por encima de su tasa de ahorro normal, y se da por hecho que buena parte de dicha suma se gastará en viajes. “Al principio de la pospandemia hubo un desvío de la demanda hacia bienes, y tuvimos problemas en la cadena de suministro, y ahora son los servicios los beneficiados”, explica Raymond Torres, director de coyuntura de Funcas. El economista advierte que la inflación tendrá efecto en las decisiones de consumo, pero que hay ganas de viajar y que España, además, se ve como un destino seguro en un momento en el que hay una guerra en el Este de Europa. Comparte la visión optimista para este verano: “La temporada será tan buena que puede compensar otros problemas de la economía española, pero ¿qué pasará cuando llegue el otoño?”.

Hay un componente psicológico significativo. En el sector se habla del efecto champán, es decir, intensas ganas de viajar para disfrutar de las vacaciones, un sentimiento muy común estos días tras las sucesivas olas de covid. Una encuesta realizada por la web de ofertas Travelzoo en España indica que, si en 2021 hasta un 45% manifestaba tener dudas para viajar, ahora el 98% está seguro de que lo hará este verano. Y eso, a pesar de que la situación económica preocupa. Sobre todo por la inflación, que ha llevado al 40% a elegir destinos más económicos y el 26% reducir la duración de las vacaciones. La inflación no solo erosiona el poder adquisitivo, sino que se traduce en subidas de precios de los hoteles y los restaurantes. Según Destinia, para los meses de verano hay unos encarecimientos por persona y noche en los viajes de un 14% respecto a 2019: de 47 euros a 54 euros.

Gran recuperación en Baleares

Uno de los destinos más fuertes va a ser Baleares, que ha recuperado el pulso turístico perdido durante la pandemia. Según el consejero de Turismo, Trabajo y Modelo Económico, Iago Negueruela, la previsión es que a lo largo de 2022 “se recupere todo el PIB perdido durante los años de pandemia” y se llegará a rozar un crecimiento del 20% durante el segundo trimestre del año. “Han crecido todos los sectores, incluida la economía no turística”, sostiene. En el sector hotelero están satisfechos con la evolución de las reservas.

En VIVA Hotels, que gestiona siete establecimientos en la isla de Mallorca, están a punto de alcanzar los números de 2019, según afirma Guillem Mercadal, director comercial. “Las reservas están entre un 3% y 4% por debajo de las registradas en el mismo periodo de 2019. A pesar de que la ocupación está algo por debajo, los ingresos están un poco por encima”, subraya. Globalmente, han subido las tarifas alrededor de un 3%, pero insiste en que los costes que les han repercutido a ellos por la carestía de los precios “ha sido mucho mayor”. Con todo, han notado cambios en el comportamiento de los turistas, que este año no han reservado con tanta antelación como en veranos anteriores, algo que achaca, sobre todo, a la pandemia.

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