#Venecia se queda sin venecianos #noticias #2022

#Venecia se queda sin venecianos #informativo #2022

Venecia se vacía de habitantes, mientras sigue llenándose de turistas. La ciudad de los canales está perdiendo residentes a un ritmo que las asociaciones de vecinos consideran preocupante. Por primera vez, la población del centro histórico de la ciudad —sin contar las pequeñas islas de la lapso como Murano y Burano o las zonas de tierra firme, que pertenecen al mismo Consistorio— ha caído por debajo de las 50.000 almas, un filo psicológico que los venecianos que aún resisten temen que pueda convertirse en un punto de no retorno.

La isla principal de Venecia, que en su día fue el corazón de la poderosa República marítima de la Serenísima, dominante en el Adriático, ha perdido más de 120.000 habitantes desde inicios de la lapso de los cincuenta del siglo pasado. Los residentes se han ido, ahuyentados por múltiples y variados problemas, desde el temor al acqua inscripción —la inundación de las zonas más bajas de la ciudad en determinados períodos— a la expatriación de los abriles sesenta con destino a las ciudades o la tierra firme durante el bum financiero. Pero la flamante orientación con destino a el turismo de masas de la ciudad, que cada día recibe a miles de visitantes que abarrotan sus plazas, puentes y estrechas calles, ha contribuido a acelerar el proceso de despoblación en los últimos abriles.

Un especie de vecinos activistas, que ha creado la página web Venessia.com, lleva más de dos décadas atento al engendro y combatiendo para preservar el patrimonio veneciano. “El turismo de masas ha regalado el leñazo de perdón a la ciudad, es un armas de doble filo porque enriquece el paraje, pero al mismo tiempo lo empobrece porque sondeo espacio, casas, alojamientos y servicios. La mayoría de alojamientos y negocios se dedican al turismo y no a la residencia”, señala a este semanario Matteo Secchi, veneciano y presidente de esta agrupación de vecinos. Subraya que se sienten “asfixiados” por una “maquinaria económica” que lo ha apostado todo por el turismo: “Nos sentimos como extranjeros en nuestra casa”, lamenta. “Igualmente como animales en un zoo”, puntualiza. Y relata una peculiaridad de un amigo que vive en un bajo y que fue fotografiado por un especie de viajeros mientras comía con su comunidad en el oasis de su casa. “Entiendo al turista, la fascinación que despierta Venecia, pero me parece excesivo”. Y agrega: “Hay que permanecer el respeto mutuo entre las dos maneras de morar Venecia: la de quien vive a diario en ella y la de quien la invitado, son dos mundos diversos que deben estar juntos y no es dócil”.

Desde Venessia.com comenzaron a monitorear la sangría de residentes en el año 2016, cuando en el centro histórico aún vivían poco más de 55.000 habitantes. Este año, las cifras han caído hasta los 49.989, a vencimiento de 11 de agosto. Según los cálculos de la agrupación municipal, la ciudad de los canales ha perdido 2,4 habitantes al día de media en los últimos abriles.

“Exceso de turismo”

Los vecinos se quejan de que el turismo ha trastocado la cotidianidad de los habitantes de la ciudad, que deben bregar con un elevado coste de vida, con la desatiendo de vivienda asequible o con el cerradura de gran parte de los negocios que vendían artículos de primera penuria y que han sido reemplazados por tiendas de memorias. “No se encuentran casas para traspasar o comprar, todos son alojamientos turísticos, la clase media ya no reside en la ciudad, han desaparecido los negocios clásicos y todo está dedicado al turismo, para el nativo no hay cero”, se queja Secchi.

La escasa ofrecimiento de vivienda y su impacto en la vida cotidiana es uno de los grandes problemas que atraviesa la ciudad. Según el Observatorio Cívico sobre la Casa y la Residencia, las viviendas privadas representan actualmente el 58% de los alojamientos turísticos de Venecia. El prefecto de allí, Vittorio Zappalorto, ha hablado de un “exceso de turismo” y ha denunciado que la desatiendo de ofrecimiento inmobiliaria está poniendo en peligro el funcionamiento de las oficinas públicas, que han tenido incluso que sujetar sus horarios por desatiendo de personal, ya que los funcionarios destinados en la isla no encuentran casa. Otros exponentes de la Oficina pública se han quejado de lo mismo. “La dificultad para encontrar vivienda es una verdadera emergencia”, lamentó a finales de julio el presidente del tribunal veneciano, Salvatore Laganà. Tanto es así que, como ha explicado, quedan sin cubrir 62 de los 91 puestos de secretarios judiciales previstos.

La plaza de San Marco, en Venecia, abarrotada de turistas.
La plaza de San Entorno, en Venecia, abarrotada de turistas.Mirco Toniolo

El Consistorio de Venecia ha evitado atribuir la caída de la población al turismo de masas y ha restado importancia al engendro, argumentando que el padrón no incluye a aquellos que viven en la ciudad durante una parte importante del año sin estar registrados como residentes, como en el caso de los estudiantes. “No es solo una cuestión de números”, apunta la asesora municipal de servicios al ciudadano, Laura Besio. Y asegura que el Consistorio prevé establecer un censo de personas que asiduamente viven en Venecia, aunque no figuren como residentes.

Las autoridades locales han anunciado este año un plan para atraer a quienes trabajan a distancia y todavía a los estudiantes, pero de momento no parece sobrevenir tenido gran impacto. Por otra parte, han proyectado un software de reestructuración de viviendas sociales y en julio reformaron el reglamento de los alquileres turísticos, para condicionar el arrendamiento de viviendas privadas a turistas a un mayor de 120 días al año. “Podría ser un motor para retornar a poner en el mercado inmobiliario nuevas residencias permanentes”, señala Besio.

Los vecinos, sin secuestro, reclaman más atención. “Pensamos que las administraciones actuales y pasadas han fracasado de pleno. Han tratado de hacer poco, pero no baste. Pedimos que todos los fortuna financieros y humanos se destinen a esta emergencia”, protesta Secchi. Y propone: “Deberían restaurarse los edificios públicos que están vacíos y conceder que los propietarios alquilen a residentes, con beneficios fiscales, por ejemplo”.

En el guardarropa de la céntrica apoteca Morelli hay un contador que registra el número de habitantes de la ciudad y se actualiza cada semana desde 2008. “Cuando lo instalamos había más de 60.000 personas viviendo en el centro histórico de la ciudad”, recuerda el propietario de la botica, Andrea Morelli. Y echa una cuenta que los venecianos tienen muy presente: “Al año la ciudad recibe 30 millones de turistas, significa que cada día son más los turistas que pasan por Venecia que los habitantes que hay”. Y lamenta: “Así se altera el tejido de la ciudad”. Evoca el gran cambio que ha experimentado esta ciudad única en el mundo en poco tiempo: “En los abriles setenta y ochenta podías escuchar tus pasos mientras caminabas por el centro de la ciudad y podías rebuscar a otro veneciano paseando por la plaza de San Marcos. Son sensaciones que ahora es ficticio tener”.

Salvatore Settis, arqueólogo e historiador del arte, autor del tomo Si Venecia muere, traducido a numerosos idiomas, cree que la ciudad de los canales se ha convertido en una “víctima de una modernidad estandarizada que la está reduciendo a mera mercancía, y a desempeñar una función turística y hotelera”. Apunta a la penuria de intervenir en el mercado inmobiliario y protesta: “Pensando solo en permanecer la inscripción presencia de turistas no se pueden cambiar las cosas”. Sin secuestro, es animoso y confía en la fuerza de la identidad histórica de Venecia: “En el resto de Italia y sobre todo en el mundo existe una opinión pública cualificada que puede influir en los gobiernos particular y central para que adopten medidas estructurales para repoblar Venecia. No es posible que estén más interesados en el destino de esta ciudad en Melbourne que en Italia, como he podido constatar”.

50% de descuento

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

#Venecia se queda sin venecianos #informativo #2022

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*